Cuando el banco que financia su hacienda o el frigorífico que compra sus novillos le pide el historial de precios, la respuesta fácil es el precio que publica el INAC, que contesta otra pregunta. Según una nota de El Observador del 13 de junio de 2025, el INAC informó que el novillo de campo promedió US$ 4,86 por kilo en la semana, con colocaciones de hasta US$ 5,16. La oferta de su frigorífico es un punto más, y no está en ese promedio. En 100 novillos de 270 kilos, cada US$ 0,30 por kilo de diferencia son US$ 8.100. Anote cada semana la oferta de su frigorífico junto a la referencia y entregue ese historial a quien financia o compra.
El registro de precios es una tabla, en papel o en planilla, una por categoría de hacienda, como novillo gordo, con una línea por semana. Arriba van el frigorífico y la referencia. Cada línea trae la referencia, la oferta del frigorífico y la diferencia entre las dos, que este artículo llama base. Debajo viene la regla de venta, escrita antes de la primera línea, como “vender un cuarto de los novillos cuando la oferta quede a menos de US$ 0,30 por kilo por debajo de la referencia”.
¿El precio que publica el INAC responde lo que pregunta el banco?
Solo en parte. La nota de Blasina y Asociados que reproduce El Observador da, para esa semana, cinco cifras de categorías distintas. Las colocaciones son los lotes que los productores agropecuarios entregaron a los frigoríficos. El novillo de campo promedió US$ 4,86 por kilo, desde US$ 4,77 la semana anterior, con colocaciones de hasta US$ 5,16. El novillo de corral llegó a US$ 5,50. Las vaquillonas, en sus mejores lotes, cerraron a US$ 4,85 y US$ 4,90, y las vacas tuvieron un tope de US$ 4,75.
Un promedio semanal por categoría no dice qué le ofreció a usted su frigorífico, por su lote y en su día. Esa oferta tiene las condiciones del comprador, de plazo de pago y de flete, y ningún precio publicado la registra.
¿La diferencia con la referencia se mantiene igual de una semana a otra?
No. En un estudio de la soja en Uruguay, de 2003 a 2007, la base sobre Chicago osciló entre un 10% y un 100% de lo que osciló el precio de exportación. Hubo meses en que se movió casi tanto como el precio, y ninguno en que se movió más. El autor usó el FOB argentino como sustituto del precio de exportación, trabajó con cuatro campañas y advierte que la serie es corta.
La base de ese estudio es el precio al contado menos el precio de Chicago. La base de este artículo es la oferta del frigorífico menos la referencia publicada. Lea el estudio como indicación del sentido del movimiento, no del tamaño.
En Brasil, de 1995 a 2001, la cobertura del novillo gordo en la BM&F, la bolsa de futuros brasileña de la época, sacó entre 42% y 52% del riesgo de precio en ocho plazas. Cerca de la mitad del riesgo quedó en la base, la parte que la cobertura no saca.
Cuando la referencia sube US$ 0,30 por kilo en una semana y la oferta del frigorífico sube solo US$ 0,10, usted ve la diferencia crecer en la línea de esa semana. Lo que la referencia no cubre queda en esa diferencia, y solo una línea por semana muestra su tamaño.
¿Qué va en cada línea del registro?
Una línea por semana, con la oferta del frigorífico en el centro y la referencia al lado. Arriba, escriba la categoría de hacienda, el frigorífico, las condiciones de entrega y la referencia publicada, con quién la publica y la dirección web donde la lee. Escriba también el día de la semana en que va a pedir la oferta y cuántas campañas anteriores van a entrar en el promedio.
| Columna | Qué va adentro |
|---|---|
| Fecha | El día del calendario, con el año |
| Hora | La hora en que recibió la oferta, no la hora en que la anotó |
| Lote | Sexo, peso y terminación de la hacienda que usted de verdad vendería, con las palabras del frigorífico |
| Referencia | La cifra publicada de esa semana para la categoría, en dólares por kilo |
| Oferta del frigorífico | Lo que ofreció ese día el frigorífico nombrado arriba, preguntado a él, en dólares por kilo |
| Base | Oferta menos referencia, escrita como un monto y la palabra “debajo” o “encima” de la referencia |
| Condiciones | Plazo de pago, flete y si el precio es por kilo en pie o en carcasa, con las palabras del frigorífico |
Los dos precios tienen que estar en la misma unidad antes de restar: dólares por kilo, sobre el mismo peso (en pie o en carcasa) y con condiciones comparables. Si la oferta viene por animal, divídala por los kilos del lote. Una oferta de US$ 1.231,20 por un novillo de 270 kilos son US$ 4,56 por kilo: US$ 1.231,20 dividido 270. Escriba esa cuenta en la línea.
Lea la referencia y pida la oferta el mismo día de la semana, a la misma hora. La referencia es de la semana y la oferta de un día, así que anote la oferta en la línea de la semana en que cae. Cuando falte una de las dos, deje la línea en blanco, y nunca junte una oferta con la referencia de otra semana. Lo que usted cobró de verdad por un camión, con los descuentos de la liquidación del frigorífico, es otro número. Anótelo en una hoja aparte, de lo cobrado, y nunca en la columna de la oferta.
¿Qué hace con el registro después de algunas campañas?
Para cada mes del año, escriba la base promedio, la más alta y la más baja. El promedio es la base esperada que usted necesita para decidir una venta a término o retener la hacienda. La más alta y la más baja muestran cuánto puede apartarse un mes de ese promedio. Cuántas campañas entran en el promedio es una decisión suya, escrita arriba del registro.
En Uruguay, Gutiérrez trabajó con cuatro campañas y advierte él mismo que la serie es corta. Use las campañas que tenga y revise el número cada año. Con doce líneas semanales se puede comparar esta semana con las once anteriores, pero todavía no se puede decir qué es normal para la época.
Escriba la regla de venta antes de la primera línea. Una regla escrita cuando los precios ya están en el registro puede terminar escrita a la medida de ellos, en general para el lado de esperar un poco más. Escriba qué oferta o qué base lleva a qué decisión, por ejemplo “cuando la oferta quede a menos de US$ 0,30 por kilo por debajo de la referencia, vender un cuarto de los novillos”. Después de algunas campañas puede atar la regla al promedio de ese mes. Al lado, escriba el nombre de quien puede tomar esa decisión sin llamar a nadie. El piso de cualquier oferta que usted acepte es el precio más bajo aceptable, calculado a partir de los costos del propio establecimiento.
Por dónde empezar
Veinte minutos para hacer el registro, diez minutos por semana para llevarlo. Los otros artículos sobre la venta están en la biblioteca de comercialización.
La columna de la base sirve a tres decisiones de venta, cada una con su propio artículo. Antes de aceptar una oferta a término, compare la base que trae esa oferta con la base que usted espera para la entrega, la cuenta de si conviene cerrar el precio ahora. Antes de cubrirse en futuros, sume la base esperada al precio futuro que fijaría; una oferta por debajo de la referencia reduce la suma, y el resultado es el precio que queda tras la cobertura. Antes de retener la hacienda para vender después, compare la base de hoy con la de costumbre en los meses que siguen, como en si conviene esperar para vender.
Las tres parten de la base de su frigorífico, no del precio de la pantalla. Cualquiera encuentra el precio publicado del año pasado. La base de la oferta que su frigorífico le hizo esta semana solo existe si alguien del establecimiento la anotó. Son diez minutos por semana de gestión agropecuaria, y usted usa el resultado en cada venta.