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Elija un lote vendido. ¿Lo puede rastrear hasta la parcela?

El comprador señala un lote y pregunta de dónde vino. Si sus registros pueden responder, y en cuánto tiempo, es algo que solo se sabe probándolo una vez.

Publicado el Actualizado el 9 min
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Elija un lote que ya vendió (la partida que salió en una venta, no el lote del campo) y siga sus papeles hasta la parcela donde se produjo. Anote en una hoja cuánto tardó y dónde un papel dejó de llevar al siguiente. El origen de un lote está repartido entre la liquidación, el remito, el ticket de balanza y el registro del silo, si lo lleva. El último papel es el cuaderno de campo, donde se anota qué se hizo en cada parcela, cuadro o potrero, y cuándo. Sin esa prueba, la trazabilidad es una suposición, y usted se entera de si los papeles se conectan recién cuando un comprador o un auditor pregunta de dónde vino un lote.

La salida es hacer esa prueba una vez, a propósito, antes de que alguien la pida. Los programas de inocuidad la llaman simulacro de retiro, un ensayo de cómo sacar un producto del mercado, y acá apunta a un solo lote. Tome un lote que ya vendió, siga sus registros hacia atrás hasta la parcela y hacia adelante hasta el comprador, anote cuánto tardó la búsqueda y marque dónde los registros dejaron de conectarse. Al final tiene todo en una hoja de papel: el lote, su camino desde la liquidación hasta la parcela, el tiempo que llevó y el punto de corte.

¿Por qué la trazabilidad no está probada hasta que rastrea un lote?

La trazabilidad es poder seguir un lote, no tener una pila de papeles sobre él. La Comisión del Codex Alimentarius, el organismo de normas alimentarias internacionales de la FAO y la OMS, la define como la capacidad de seguir el movimiento de un alimento a través de etapas especificadas de la producción, transformación y distribución. Tener comprobantes no es lo mismo que poder recorrer ese movimiento al revés cuando se lo piden, y la diferencia aparece recién cuando alguien pregunta.

Perennia, una agencia de alimentos y agricultura de Nueva Escocia, en Canadá, lo dice claro en su guía de retiros: probar el plan de retiro es tan importante como tenerlo. Si usted tiene un plan de retiro escrito, rastrear un lote real es la forma de probarlo; si no lo tiene, con la prueba usted ve qué tendría que cubrir ese plan.

¿Cómo se siguen los registros hasta la parcela?

Cada registro cubre un solo paso: de la liquidación usted llega a la carga (el camión y su remito), de la carga al silo, del silo a la cosecha y de la cosecha a la parcela. Llegar a la parcela es encadenar esos pasos uno detrás de otro, y donde falta un registro, el rastreo se corta.

Los pasos se sostienen mientras cada entrega lleve el mismo número de lote, y se pierden donde el producto se mezcla. Investigadores encabezados por Pearson, en la revista científica Global Food Security, señalan que este rastreo paso a paso se puede perder fácilmente en productos a granel que se mezclan, como el grano de varias parcelas en un mismo silo o la leche de varios tambos en un mismo tanque. Pasado ese punto, un lote ya no lleva a una sola parcela.

¿Cuál es el lote que menos le gustaría que le señalaran?

Pruebe con un lote real que ya vendió, y que sea el más difícil, no el más prolijo. El procedimiento de Perennia es elegir un producto o insumo que ya se envió a un cliente y rastrear ese lote. Con un lote elegido porque tiene los papeles en orden no aprende nada sobre el día en que la pregunta vaya en serio, así que elija la carga que menos querría que un comprador le señalara. Arranque por la liquidación o la factura, porque por ahí empiezan el comprador y el auditor.

Haga la prueba sin avisar afuera. Perennia recomienda no avisar a los clientes que está haciendo un simulacro de retiro, porque un llamado pidiéndole a un cliente que confirme un envío puede tomarse como un retiro real y desencadenar uno. Usted está comparando sus propios registros entre sí, no dando una alarma.

¿Dónde dejan de conectarse los registros?

Encontrar el punto de corte es para lo que sirve el ejercicio, no una señal de que falló. El rastreo suele frenarse donde los registros pasan de una empresa a otra, del campo al transportista o al acopio, y ningún número de lote común pasa de un lado al otro. Sus registros pueden estar en orden desde la parcela hasta el camión y el rastro igual cortarse en el acopio, porque falta la conexión entre las dos empresas.

Un lote demasiado grande corta el rastreo de otra forma. El Economic Research Service, el organismo de investigación económica del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), señala que los sistemas con unidades de rastreo grandes, como un corral de engorde entero o un silo de grano, tienen poca precisión cuando hay que aislar un problema: un lote de ese tamaño lleva a muchas parcelas en vez de a una.

Muchos cortes son de baja tecnología. El equipo de Pearson observa que la industria alimentaria sigue dependiendo en gran parte de registros en papel, que rara vez se pasan a un formato donde se pueda buscar, así que el rastreo suele frenarse no por un papel que falta sino por la hora que lleva encontrarlo. Marque dónde se frenó: la entrega sin número de lote, el silo mezclado o el registro que no encontró. Con esa marca sabe qué conexión arreglar antes de la próxima venta.

¿Cuánto tarda el rastreo?

El tiempo del rastreo importa tanto como llegar a la parcela, porque cuando hay que retirar un lote, una respuesta lenta puede llegar tarde. En los Estados Unidos, la regla de trazabilidad de alimentos de la FDA, la agencia estadounidense de alimentos y medicamentos, va a fijar ese plazo para los alimentos que cubre, pero todavía no rige: el cumplimiento, previsto para el 20 de enero de 2026, no se exigirá antes del 20 de julio de 2028, por mandato del Congreso. Desde esa fecha va a exigir que los registros de trazabilidad lleguen a la FDA dentro de las 24 horas del pedido, en una planilla electrónica que se pueda ordenar por columna.

Es la regla de otro país, citada para mostrar que esos plazos existen. El plazo que vale para usted depende de la norma de su país para su producto y del contrato con el comprador, que un abogado o el propio comprador le confirman; anótelo arriba de la hoja.

Anote el minuto en que abre la liquidación y el minuto en que llega a la parcela. El tiempo transcurrido mide mejor qué tan preparado está el campo que el grosor de cualquier carpeta: un rastreo que se completa en una hora y uno que lleva una semana son situaciones distintas, y solo cronometrando las distingue.

¿Qué aprende con un lote rastreado, y qué no?

Rastrear un lote es una prueba real, no la garantía de que todos los lotes se rastrearían igual. La Comisión del Codex advierte que la trazabilidad no mejora por sí sola la inocuidad si no se combina con medidas apropiadas: el rastreo prueba que el camino se puede rehacer, no que el producto era bueno ni que la parcela estaba bien manejada.

Rastrearlo todo tampoco es la meta. Los economistas del USDA escriben que la trazabilidad completa es imposible, porque ningún sistema registra todos los datos de un alimento; usted rastrea este lote hasta su parcela, no la semilla o el fertilizante hasta quien se los vendió. Un rastreo que se corta es una falla para corregir, no un veredicto sobre el campo.

El rastreo también sirve en otras dos situaciones. Si un comprador discute la calidad de un lote, con el camino rehecho puede mostrar bajo qué clasificación se vendió, siempre que tenga por escrito el estándar de clasificación del comprador: la lista de lo que el comprador paga y de lo que descuenta. Y las auditorías de certificación, las que dan derecho a un sello en el producto, suelen pedir este mismo rastreo. Antes de pagar una, compare lo que exige la certificadora con lo que su campo ya registra; en el artículo lo que el sello pide documentar está el paso a paso de esa comparación.

Uno de los registros del camino de vuelta es el control de calidad antes del despacho, el registro firmado del estado en que salió el lote, y en el rastreo usted se entera de si quedó archivado. Comparar lo que pasó con lo que tendría que haber pasado, y corregir la diferencia antes de la próxima venta, es buena parte de gestionar bien un establecimiento. Hay más sobre vender lo que produce el campo en la biblioteca de comercialización.

Por dónde empezar

Una tarde, con las últimas liquidaciones, los remitos y tickets de balanza, los registros de silo y el cuaderno de campo sobre la mesa.

Una carpeta de registros no es lo mismo que un rastreo que ya hizo. Con el lote que elija hoy, seguido con el reloj en marcha y el corte marcado, usted tiene la respuesta antes de que un comprador o un auditor se la pida. Los papeles estuvieron en el campo todo el tiempo; faltaba una tarde siguiéndolos hasta la parcela.

Procedencia

Deriva de
  1. Principles for Traceability / Product Tracing as a Tool Within a Food Inspection and Certification System, CAC/GL 60-2006, Comisión del Codex Alimentarius, FAO y OMS
  2. Food Safety Topic: Recall and Traceability, Perennia Food and Agriculture Corporation, Nueva Escocia
  3. Golan, Krissoff, Kuchler, Calvin, Nelson and Price, Traceability in the U.S. Food Supply: Economic Theory and Industry Studies, Agricultural Economic Report No. 830, Economic Research Service, Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, 2004
  4. Pearson, May, Leontidis, Swainson, Brewer, Bidaut, Frey, Parr, Maull and Zisman, Are Distributed Ledger Technologies the panacea for food traceability?, Global Food Security 20, 2019, 145-149
  5. FSMA Final Rule on Requirements for Additional Traceability Records for Certain Foods (Food Traceability Rule), Food and Drug Administration de los Estados Unidos
Qué cubre este artículo
Elegir un lote ya vendido, el que menos le gustaría que un comprador le señalara, seguir sus registros desde la liquidación hasta la parcela de donde salió y hacia adelante hasta el comprador, cronometrar la búsqueda y marcar el punto donde los registros dejaron de conectarse.
Qué no cubre
Qué sistema o software de trazabilidad comprar, ni cómo se produjo el lote. No dice qué obliga a guardar la ley de su país, que es una pregunta para un abogado o para el contrato con el comprador. El estándar de clasificación del comprador y el control de calidad antes del despacho aparecen solo como registros por donde pasa el rastreo.
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Cómo citar este artículo

Rurivia. (2026, 7 de septiembre). Elija un lote vendido. ¿Lo puede rastrear hasta la parcela? https://rurivia.com/es/biblioteca/comercializacion/rastrear-un-lote-hasta-su-origen/


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