Para saber si su deuda cabe en lo que genera el campo, calcule tres índices con el balance y los números del último ejercicio, anótelos en una hoja con fecha y actúe sobre el que salga más débil. La fórmula pesa: el campo de ejemplo de una guía de Mississippi State da 1,063 de cobertura de la deuda con la fórmula completa de la guía, un resultado débil, y 1,22, estable, con una más corta.
Con la deuda sobre el activo usted ve cuánto de lo que tiene ya está comprometido con deuda. Con la cobertura de la deuda, si la caja del año paga las cuotas del año. Con la liquidez corriente, si lo que se convierte en plata dentro de un año cubre lo que vence dentro de un año.
Los tres pueden discrepar: el campo del ejemplo está estable en deuda sobre activo, con 0,50, casi sin margen en cobertura, con 1,05, y estable en liquidez corriente, con 1,20, hasta que se saca de la cuenta la cosecha en stock.
Cuando el banco le pregunta cuánto debe, o el proveedor de insumos le pregunta antes de financiarle otra campaña, la respuesta suele ser el saldo de la deuda. Solo, ese número significa poco: quinientos mil de deuda es poco en un campo que vale tres millones y es mucho en uno que vale seiscientos mil. En cada índice la deuda se compara con otra cosa. El campo del ejemplo, que se usa de principio a fin, vale un millón y debe quinientos mil, en la moneda en que usted lleve las cuentas.
¿Cómo se calculan los tres índices?
Seis números del balance y de las cuentas del último ejercicio alimentan los tres índices, y tres elecciones en el camino son suyas. Valúe la maquinaria por lo que valdría vendida usada, y no por lo que costó nueva, porque el valor más alto infla el activo y hace que la deuda parezca más chica de lo que es.
Para la cobertura, parta de la ganancia del año, súmele la depreciación, porque bajó la ganancia en el papel sin que saliera plata del campo, y réstele lo que retiró la familia, porque esa plata ya no está para pagarle al banco. Y las cuotas de los préstamos que vencen este año entran dos veces: en la cobertura, como lo que el año tiene que pagar, y en el pasivo corriente, como deuda que vence dentro de doce meses.
Las franjas que se usan acá vienen de una guía de 2024 escrita por Griffith y tres colegas en Mississippi State University Extension, el servicio de extensión agropecuaria de esa universidad de Estados Unidos, sobre las medidas del Farm Financial Standards Council. Las franjas son estadounidenses, pero la cuenta es la misma en cualquier moneda.
En el campo del ejemplo, la tierra vale 650.000, la maquinaria 120.000, la hacienda 50.000, y 180.000 están en caja, cosecha por vender y cuentas por cobrar, lo que da 1.000.000 de activo. Debe 350.000 en préstamos que vencen en los años siguientes y 150.000 que vencen dentro del año, lo que da 500.000. La deuda sobre el activo es el pasivo total dividido por el activo total: 500.000 sobre 1.000.000 da 0,50, o sea que la mitad de lo que el campo tiene está comprometida con deuda. La guía marca debajo del treinta por ciento como posición fuerte y arriba del sesenta por ciento como débil, con el medio estable, así que cincuenta por ciento es estable.
La caja disponible para la deuda es 90.000 de ganancia más 40.000 de depreciación menos los 25.000 que retiró la familia, lo que da 105.000. Las cuotas de este año son 80.000 de capital más 20.000 de interés, lo que da 100.000. La cobertura es 105.000 sobre 100.000, o 1,05: el campo generó 1,05 por cada 1 que tenía que pagar. La guía marca debajo de 1,10 como débil y arriba de 1,50 como fuerte, así que el campo paga las cuotas casi sin margen. Un valor debajo de 1 no significa necesariamente que el negocio no pueda pagar la deuda, solo que la caja de la operación no alcanzó y el resto vino de otro lado.
El activo corriente es 20.000 de caja, 100.000 de cosecha por vender y 60.000 por cobrar, lo que da 180.000, ya contados dentro del 1.000.000. El pasivo corriente es 80.000 de capital y 20.000 de interés que vencen este año, 30.000 de crédito de campaña y 20.000 que se les deben a proveedores, lo que da 150.000. La liquidez corriente es 180.000 sobre 150.000, o 1,20, y la guía marca debajo de 1,0 como débil y arriba de 2,0 como fuerte, así que 1,20 es estable.
¿Cuánto cambia el resultado una fórmula de cobertura más corta?
La cobertura calculada para el campo del ejemplo usa tres términos, lo bastante corta para sacarla de los números que muchos campos tienen. La fórmula completa de la guía de Mississippi tiene siete: el resultado de la operación, más o menos partidas varias, más los ingresos de afuera del campo, más la depreciación, menos el impuesto a las ganancias, menos el total de los retiros del dueño, menos el interés del crédito de campaña, todo sobre el capital y el interés de la deuda de largo plazo. La guía pasa su propio campo de ejemplo por los siete términos y llega a 1,063, que su tabla marca como débil.
Pase ese mismo campo por la versión de tres términos, con los números de la propia guía: 175.314 de ganancia más 80.710 de depreciación menos 68.420 de retiros, sobre las mismas 153.741 de cuotas, da 1,22, estable. La fórmula más corta subió al campo de franja sin que cambiara un solo número del campo.
Cálculo de Rurivia a partir de los números del campo de ejemplo de la guía de Mississippi, con la fórmula de cobertura de tres términos (Rurivia es quien publica esta biblioteca).
Por eso la guía advierte que, al comparar contra una referencia, hay que asegurarse de que el valor del campo se calculó del mismo modo que el valor de referencia, si no, uno puede convencerse, equivocado, de que su campo anda mal o bien. La versión de tres términos igual vale la pena, porque la de siete pide un estado de resultados completo y un flujo de caja que muchos campos no preparan.
Lo que no vale es comparar el resultado con la línea de 1,10 sin anotar qué versión usó. El impuesto y el interés del crédito de campaña, que faltan en la versión corta, bajan el número. Los ingresos de afuera del campo lo suben, y cuando alguien de la familia cobra un sueldo en el pueblo, ese término solo puede cambiar al campo de franja.
¿Por qué un campo con mucho patrimonio igual se queda sin plata?
Solvencia es tener lo suficiente para respaldar lo que se debe, aunque lo que se tiene no sea plata. Liquidez es tener la plata el día en que vence la cuota. Una revisión sobre análisis financiero de empresas en la Revista Venezolana de Gerencia, escrita para empresas en general y no para el campo, lo resume en una línea: se considera que una empresa con liquidez es solvente, pero no siempre una empresa solvente posee liquidez.
En un campo, casi todo lo que respalda la deuda es tierra y maquinaria. La guía de Mississippi define la liquidez como pagar los gastos de corto plazo sin hacer cambios de largo plazo, como vender tierra o maquinaria de golpe, o tomar un préstamo nuevo, y ahí está la trampa: el campo con poca caja y mucho patrimonio paga la cuota vendiendo lo que necesita para producir. Un tractor vendido en marzo para pagar la cuota resuelve este año y se cobra en el que viene, y ese costo recién lo va a ver en un índice cuando lleguen los números del año siguiente.
¿Qué deja afuera la deuda sobre el activo?
En la deuda sobre el activo, cada peso que se debe pesa igual, pero dos cosas definen cuánto aprieta una deuda: cuándo vence y a quién se le debe. En el campo del ejemplo, 150.000 de los 500.000 vencen dentro de doce meses, el treinta por ciento de la deuda en un solo año. Un campo con cincuenta por ciento de deuda sobre activo y un décimo de ella venciendo este año, y otro con la mitad venciendo este año, dan el mismo índice y están en situaciones distintas. Cuando la parte de corto plazo pesa, la primera pregunta para el banco es si se puede pasar una parte a largo plazo a un costo que compense.
A quién se le debe también pesa. En un estudio revisado por pares con fruticultores del nordeste de Brasil, el productor agropecuario promedio tenía chances 8,03 veces mayores de caer en mora con el sector público que con el sector privado, porque las deudas con el sector privado suelen ser de corto plazo, lo que lleva al productor agropecuario a comprometerse más con el pago, a riesgo de frenar la producción. El crédito se organiza distinto en cada país, pero en muchos campos hay acreedores que pueden esperar y otros que cortan la campaña siguiente.
¿Qué puede esconder una liquidez corriente de 1,20?
En el índice, el tamaño se pierde. Dos campos en 1,20, uno con 180.000 contra 150.000 y otro con 18.000 contra 15.000, dan el mismo índice, pero el segundo tiene 3.000 de margen y un pago atrasado se lo come. La guía de Mississippi también trae el capital de trabajo, el activo corriente menos el pasivo corriente, que en el campo del ejemplo es 30.000. Escríbalo al lado del índice, porque es la plata que de verdad puede gastar.
El índice también esconde de qué está hecho el activo corriente. En el campo del ejemplo, 100.000 de los 180.000 son cosecha guardada en el galpón o en silo bolsa. Sáquela y la liquidez corriente pasa a 80.000 sobre 150.000, o 0,53: el campo que parecía estable en 1,20 cubre poco más de la mitad de lo que vence este año, salvo que la cosecha se venda, y al precio con que fue valuada.
¿De dónde sale el límite del sesenta por ciento, y qué le hace la tierra propia?
La guía dice en la misma frase que una deuda sobre el activo arriba del sesenta por ciento señala una posición débil, aunque los especialistas discrepan sobre ese umbral. Qué cuenta como débil depende muchas veces del tipo de explotación, de la etapa del negocio y de cuánta tierra es propia. Ser dueño de la tierra mueve el número más que cualquier cosa que un gestor haga en un año, porque operar en tierra arrendada tiende a dar una deuda sobre el activo alta, ya que la operación no tiene la tierra como activo.
Compare dos campos. Los dos trabajan los mismos 650.000 de tierra, los dos tienen los mismos 350.000 en maquinaria, hacienda, cosecha en stock y caja, y los dos deben los mismos 250.000 de maquinaria y crédito de campaña. El que es dueño de la tierra tiene 1.000.000 de activo y queda en veinticinco por ciento, fuerte. El que arrienda la misma superficie tiene 350.000 de activo y queda en setenta y uno por ciento, débil. Misma deuda, misma maquinaria, misma cosecha, puntas opuestas de la escala, y la única diferencia es el nombre en la escritura. Y viendo de qué lado de la línea quedó cada uno, usted no aprende nada de cómo se administra.
| Índice | Fuerte | Estable | Débil |
|---|---|---|---|
| Deuda sobre activo | < 30% | 30% a 60% | > 60% |
| Cobertura de la deuda | > 1,50 | 1,10 a 1,50 | < 1,10 |
| Liquidez corriente | > 2,0 | 1,0 a 2,0 | < 1,0 |
Los índices de un solo año son una foto. La guía pide prestar atención especial a las tendencias del análisis de índices, que pueden indicar estrés financiero futuro para planificar, y para ver la tendencia usted necesita la hoja del año pasado al lado de la de este año.
¿Qué hacer con el más débil de los tres?
El índice más débil, el que está en la franja débil o más cerca de ella, es donde está el aprieto, y cada uno de los tres pide una respuesta distinta. Si el más débil es la deuda sobre el activo, la deuda es demasiado grande para lo que el campo tiene, y las respuestas son lentas: vender lo que no está produciendo, dejar de tomar deuda nueva y darle años.
Si el más débil es la cobertura, la deuda puede tener un tamaño razonable y es el año el que no genera lo suficiente para pagarla. La guía enumera las palancas: la cobertura puede mejorar bajando los retiros del dueño o aumentando los ingresos de afuera del campo, y aumentando el volumen vendido y el precio de venta. Ninguna toca la deuda. Otro artículo de esta biblioteca, sobre cuánto tiene que vender cada actividad para no perder plata, ayuda a encontrar qué parte del campo genera menos de lo que cuesta.
Si el más débil es la liquidez corriente, la deuda y la ganancia del año pueden estar bien y el problema es que vence demasiado junto. La respuesta es pasar parte de las cuotas de este año a los años siguientes, cuando el costo de hacerlo compense. El error a evitar es tratar todo año apretado como problema de deuda y cancelar préstamos con la caja que la campaña necesitaba, lo que mejora el índice que no era el problema y empeora el que sí lo era.
Por dónde empezar
Una hora con el último balance, los resúmenes de los préstamos y el número de lo que retiró la familia, antes de que la próxima decisión de financiación llegue a la mesa.
Los tres índices en una hoja con fecha no son un puntaje. Son tres preguntas sobre la misma deuda, y es en la que peor responde donde usted actúa. La línea que ninguna calculadora le da es la que escribe usted: cuál índice es el más débil, por qué, y qué decidió no hacer este año por eso. Con esa línea, el año que viene usted, un socio o su asesor pueden revisar si el aprieto era de verdad el tamaño de la deuda, lo que generó el año o el calendario de las cuotas.
La calculadora de endeudamiento y cobertura de este sitio hace las tres divisiones con sus números. Leer la deuda es una parte de administrar el campo como negocio, y la guía de gestión agropecuaria trata el resto.