En un campo ganadero, la mayor parte del carbono suele salir de la hacienda, no del tractor: el metano que los animales eructan al digerir el pasto pesa más que el gasoil. Para saber de dónde viene el carbono de su campo, haga la cuenta por actividad (hacienda, agricultura y monte implantado), porque casi toda fuente de emisión pertenece a una sola. Eduardo de Figueiredo y colegas de la Unesp, en un artículo publicado en el Journal of Cleaner Production en 2017, hallaron ese metano de la digestión, que el IPCC llama fermentación entérica, en 87 por ciento de las emisiones totales de la hacienda de carne sobre pastura degradada, la mayor porción en todos los sistemas comparados.
Este año un comprador, una cooperativa o un banco pueden pedirle el número de carbono del campo, y muchos campos no lo tienen. Se puede estimar sin medir nada a campo, con el método Tier 1 del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Tier 1 es el más simple de los tres niveles del IPCC: multiplica lo que el campo ya cuenta (cabezas, kilos de nitrógeno, litros de gasoil, hectáreas de monte) por factores por defecto publicados. Un monte en crecimiento va en sentido contrario y saca carbono del aire, por eso se descuenta del total.
Tome un campo mixto. Tiene 400 cabezas de carne en 600 hectáreas de pastura y produce 120 toneladas de peso vivo al año. Siembra grano en 400 hectáreas, aplica 5.000 kilos de nitrógeno y cosecha 1.200 toneladas. Tiene 5 hectáreas de eucalipto. La hacienda gasta 6.000 litros de gasoil al año, la agricultura 8.000 y el monte 300.
El total va en dióxido de carbono equivalente (CO₂e) porque poco de lo que emite un campo es dióxido de carbono: la hacienda larga metano y el fertilizante, óxido nitroso, y cada uno atrapa mucho más calor que el CO₂. La cuenta convierte cada gas en la cantidad de CO₂ que atraparía el mismo calor, y así las tres actividades suman un solo número.
La ganadería emite unas 736 toneladas de CO₂e al año, la agricultura unas 45 y el combustible del monte menos de una, mientras que las 5 hectáreas de eucalipto sacan unas 214. En neto, el campo emite alrededor de 568 toneladas, y el monte chico compensa poco más de un cuarto de lo que emite el resto.
¿Cómo se separa el campo por actividad?
Asigne cada fuente de emisión a la actividad que la causó. El metano de la digestión y del estiércol de la hacienda va a la ganadería, el óxido nitroso del fertilizante de un cultivo va a ese cultivo, y el dióxido de carbono del combustible va a la actividad que lo quemó. Dos insumos son compartidos, y los reparte usted: el gasoil, porque el mismo combustible mueve el tractor de la agricultura y el camión de la hacienda, y el nitrógeno, si fertiliza pastura y cultivo.
El reparto importa para la intensidad de cada producto, es decir, su emisión por kilo de carne o por tonelada de grano. Ese número debe cargar solo lo que causó su propia actividad, y dividir el total del campo entero por un solo producto lo inflaría.
¿Por qué la digestión de la hacienda pesa más que el tractor?
Porque un animal en pastoreo eructa decenas de kilos de metano por año, y el metano atrapa veinticinco veces más calor que el dióxido de carbono a lo largo de un siglo, el factor de conversión del Cuarto Informe de Evaluación del IPCC. El valor por defecto del IPCC para un vacuno de carne en pastura de América Latina es de 56 kilos de metano al año. Eso da 1,4 toneladas de CO₂e por cabeza antes de contar nada más. El nitrógeno de la orina y el estiércol del animal suma unos 375 kilos de CO₂e más (la cuenta está en la sección sobre nitrógeno), y cada cabeza queda en cerca de 1,8 toneladas.
Los trabajos publicados apuntan en la misma dirección. El equipo de la Unesp halló que el metano de la digestión seguía siendo la mayor porción en los dos sistemas que usaban fertilizante y otros insumos: 61 por ciento en la pastura manejada y 51 por ciento en la integración agricultura-ganadería-forestación. Modernel y colegas, en un artículo publicado en Environmental Research Letters en 2013, compararon carne a pasto y de corral en Uruguay y hallaron la digestión por encima de 46 por ciento de las emisiones en todos los casos, y en 68 por ciento sobre campo natural. El gasoil, que mucha gente imagina como la emisión del campo, es la porción chica; la hacienda es la grande.
¿Cuánto suma el nitrógeno?
Cerca de 4,68 kilos de CO₂e por cada kilo de nitrógeno aplicado, cargados a la actividad que lo recibió. El valor por defecto del IPCC es que uno por ciento del nitrógeno aplicado sale como óxido nitroso; convertido al peso del gas y multiplicado por su factor de calentamiento, 298, eso da los 4,68. Cuente el nitrógeno, no el fertilizante: cien kilos de urea al 46 por ciento de nitrógeno son 46 kilos de nitrógeno.
Pero en un campo de hacienda a pasto, el nitrógeno que más pesa no es el que usted compra. Es el que los animales dejan en la orina y el estiércol cada día que pasan en la pastura. En el mismo capítulo del IPCC entra como emisión del suelo, con un factor que es el doble del factor del fertilizante, dos por ciento del nitrógeno depositado. Un vacuno de carne excreta unos 40 kilos de nitrógeno al año, y las 400 cabezas del ejemplo dejan 16.000 kilos en la pastura. Eso da 150 toneladas de CO₂e, un quinto del campo entero, a partir de un número que casi ninguna planilla de campo tiene.
Esta estimación deja afuera, a propósito, el nitrógeno que se escapa como amoníaco o se lava con el agua de lluvia y se vuelve óxido nitroso en otro lado, porque esa parte es mucho más incierta. También deja afuera el dióxido de carbono que larga la urea al descomponerse en el suelo. Y el cerdo no entra en esta cuenta de orina y estiércol, no porque el factor del IPCC lo excluya (fija el mismo dos por ciento para el cerdo y para la hacienda), sino porque el cerdo de la región suele criarse confinado, no a pasto, y falta un peso por defecto de él para cerrar la cuenta.
¿Cuánto suma el gasoil?
Alrededor de 2,68 kilos de CO₂e por litro de gasoil y 2,27 por litro de nafta, cargados a la actividad que los quemó. A diferencia de los gases de la hacienda y del suelo, este es dióxido de carbono puro, así que ningún factor de calentamiento lo multiplica. Los valores por litro salen de los factores por defecto del IPCC para la quema de gasoil y nafta, convertidos por el contenido de energía y la densidad de cada combustible. En un campo ganadero a pasto el combustible es una porción chica del total, y repartirlo entre agricultura y ganadería deja bien el número de cada actividad.
¿Cómo descuenta carbono el monte?
Un monte implantado en crecimiento saca carbono del aire, así que entra con signo menos. En el capítulo forestal del IPCC, el crecimiento por defecto del eucalipto en las Américas es de unas 20 toneladas de materia seca por hectárea al año. Si se cuenta el carbono de ese crecimiento y de las raíces y se lo convierte en CO₂, da unas 43 toneladas de CO₂e sacadas por hectárea al año, dentro de un rango ancho, de 13 a 85. Es casi treinta y cinco veces lo que emite una hectárea de pastura en el ejemplo, y por eso 5 hectáreas de eucalipto compensan poco más de un cuarto del campo.
El mismo capítulo del IPCC trae tres advertencias. La cifra es crecimiento bruto, y la cosecha devuelve el carbono, así que el monte en pie no es un depósito permanente. Entran solo el fuste y la raíz, no el suelo. Y el valor por defecto es un promedio amplio, así que el resultado da el orden de magnitud del monte, no una cifra que alguien pueda certificar.
¿Qué número seguir en cada actividad?
La intensidad: con el total usted sabe el tamaño de las emisiones del campo, y con la intensidad compara un año con otro. En el ejemplo, la ganadería da 1,23 toneladas de CO₂e por hectárea de pastura y 6,14 kilos por kilo de peso vivo; la agricultura, 0,11 toneladas por hectárea y 37,4 kilos por tonelada de grano. Esas cifras bajan cuando una actividad produce más con la misma emisión, aunque el total se mantenga o crezca. El balance neto, emisiones menos remociones, describe el campo entero y suele ser lo que pide el comprador o el banco; con la intensidad usted ve si cada actividad está mejorando.
¿Hasta dónde llega una estimación Tier 1?
Con Tier 1 usted llega al orden de magnitud y a saber qué fuentes son las mayores, pero no a una cifra precisa para su campo. Los factores por defecto tienen una incertidumbre que el IPCC estima en treinta a cincuenta por ciento en la parte animal y mucho mayor en la forestal. La estimación no es un inventario medido y no reemplaza uno donde se exige un certificado.
Un análisis de ciclo de vida completo cuenta además la fabricación del fertilizante, el transporte, el alambrado y el galpón, y llega a una cifra más alta: el equipo de Modernel calculó 16,7 kilos de CO₂e por kilo de peso vivo para la carne de campo natural en Uruguay, contra 6,14 en este ejemplo, que cuenta solo lo que pasa dentro del campo. La estimación tampoco juzga al campo. Con ella usted ve dónde están las emisiones y la remoción, y el esfuerzo va a la fuente que de verdad es grande.
¿Cuánto suma el campo del ejemplo?
El campo del ejemplo, actividad por actividad, en toneladas de CO₂e.
| Actividad | Qué entra | CO₂e |
|---|---|---|
| Ganadería | 400 cabezas de carne, 6.000 L de gasoil, 600 ha | emite 736 t |
| Agricultura | 5.000 kg N, 8.000 L de gasoil, 400 ha | emite 45 t |
| Forestación | 5 ha de eucalipto, 300 L de gasoil | remueve 214 t, emite menos de 1 t |
| Campo | emisiones 781,6 t − remociones 213,7 t | neto 567,9 t (emisor) |
Cálculo de Rurivia a partir de los factores por defecto Tier 1 del IPCC aplicados a la hacienda, el nitrógeno, el gasoil y la superficie de eucalipto del campo del ejemplo.
Por dónde empezar
Reserve una hora con los tickets de combustible, las facturas de fertilizante y los registros de la hacienda del año. La calculadora de huella de carbono de este sitio aplica los mismos factores del IPCC actividad por actividad y le da un informe para imprimir; usted carga lo que solo sabe el campo: las cabezas, el reparto del combustible y las superficies. La lista de tareas cubre lo que la calculadora no tiene cómo saber y lo que usted decide hacer con el número.
El número queda viejo apenas cambian la hacienda, el cultivo o la superficie implantada, por eso mantenga el año al lado. Un cuadro de eucalipto cortado este invierno deja de sacar carbono y empieza a devolverlo, y quien guardó el informe del año pasado ve moverse el balance y sabe por qué.
Ese mismo número neto, con su año y su fuente, completa la línea ambiental de un primer informe ESG con lo que ya mide, el artículo sobre armar ese informe con los registros que el campo ya lleva. También resuelve una línea de la lista de riesgos del campo, el artículo sobre priorizar los riesgos del campo por probabilidad e impacto, donde la exigencia de carbono del comprador, sin el número, recibe su puntaje de impacto a ojo. Otros artículos sobre los registros ambientales del campo están en la sección de sustentabilidad. Comparar este número cada año con el anterior es el tipo de control de rutina en el que se apoya la gestión agropecuaria.