Calculadora de arrendar o comprar tierra
¿Compro esta tierra o sigo arrendándola, y el precio pedido es justo?
Dos cuentas separadas: costo anual equivalente y capitalización de la renta.
Su resultado
Cargue el precio pedido, el arrendamiento, su tasa y el horizonte para ver la cuenta del año. Con la renta de la tierra aparecen el valor justo y el VAN de la compra.
A esta tasa y en este horizonte, la compra devuelve menos de lo que su propio dinero rendiría en la alternativa que usted declaró. Eso vale incluso cuando la comparación del año favorece comprar: un arrendamiento caro hoy no arregla un precio caro por veinte años.
La cuenta del año: ¿cuánto cuesta cada camino?
La cuenta del valor: ¿el precio es justo?
Cómo leerloSon dos cuentas separadas a propósito, y pueden apuntar a lados distintos sin que ninguna esté equivocada. La del año compara dos costos y supone que el dinero no gastado en la tierra rinde exactamente la tasa que usted cargó. La del valor compara el precio con la renta y supone que esa renta se repite todos los años, para siempre y sin crecer, cosa que ningún campo tiene. La tasa es el supuesto más pesado de los dos: si la cambia, las dos respuestas se mueven juntas. La herramienta calcula lo que entregan sus supuestos, y no dice cuál de ellos es el correcto.
Llévese las dos cuentas por escrito
El informe trae sus números, los dos costos anuales con su lectura, la memoria de cálculo paso a paso, el valor justo con la prima sobre el precio pedido, y la sensibilidad a la tasa y a la valorización, en un documento que puede imprimir y llevar a la mesa donde se decide.
Listo.
Va a recibir el próximo artículo de gestión por correo. Su informe está abajo.
Cargue el precio pedido con la tasa y el horizonte, o la tasa con la renta de la tierra, para generar el informe.
Comprar o arrendar son dos preguntas pegadas una a la otra, y decidir sin separarlas sale caro. Una es si entra en el año: cuánto cuesta por año cada camino. La otra es si el precio es justo: cuánto vale la tierra por la renta que deja. Cargue el precio pedido, el arrendamiento de la zona, su propia tasa y la renta de la tierra, y mire las dos cuentas lado a lado, incluso cuando discrepan.
Sobre un precio pedido de 57.000 por hectárea a su propia tasa del 8 por ciento en 20 años, con 600 de impuesto y mantenimiento y la tierra manteniendo su valor, comprar cuesta 5.160 al año contra 3.600 de arrendar, y las dos cuentas todavía pueden apuntar a lados opuestos.
Lo que dice si el precio es justo es la renta que la tierra deja contra su valor: el servicio agmanager de la Kansas State informa una razón histórica entre renta y valor de entre 5,5% y 6,5% para tierra agrícola, una vara que la herramienta imprime al lado de la suya para que la oferta se lea contra algo fuera de la opinión del campo.