El 14 de septiembre de 2026, el encargado de un establecimiento de maíz cerca de Pergamino, en la Pampa Ondulada (ejemplo), clava dos estacas en un lote de 70 hectáreas. Subsolar, o descompactar, es romper la capa compactada con un subsolador, y al lote le toca este año. Una estaca marca la franja peor y la otra un tramo junto al alambrado, donde no pasa máquina. En cada una, el encargado clava un penetrómetro, una varilla con reloj que mide la dureza, y anota la fecha y los días sin lluvia. El trabajo cuesta US$ 3.150 (valor supuesto), y sin ellas nadie sabe después si valió la pena. Evalúe el trabajo solo contra una medición antes, en un punto marcado.
La herramienta es una planilla de suelo, una hoja por área (una mancha compactada, una terraza o un canal). Tiene una fila para cada medición, cada trabajo y la fecha de la próxima medición. Hacer una medición es ir al punto marcado y volver con números anotados.
¿Cuánto dura el efecto de una subsolada?
Depende de lo que se mida, y por eso una sola medición después del trabajo no alcanza para saber si el efecto sigue. En la Embrapa Trigo, en Coxilha (sur de Brasil), investigadores escarificaron parcelas de un suelo arcilloso en siembra directa en fechas de 0 a 36 meses antes de la medición. Las midieron todas en la misma campaña. El efecto duró 6 meses en la densidad y en los poros grandes, 18 meses en la resistencia a la penetración y 24 meses en la infiltración de agua.
| Lo que se midió | Cuánto duró el efecto | Parte de un calendario de 36 meses |
|---|---|---|
| Densidad y poros grandes | 6 meses | Un sexto (17%) |
| Resistencia a la penetración | 18 meses | La mitad (50%) |
| Infiltración de agua | 24 meses | Dos tercios (67%) |
Eso vale para un suelo y un ensayo, y su lote puede sostener el cambio por más o por menos tiempo. Un calendario fijado de antemano no sigue un efecto que cambia con el suelo, el tránsito de máquinas y la lluvia posterior a la pasada.
¿Qué rinde subsolar por calendario?
A veces muy poco, y solo las mediciones en su lote muestran en qué caso está. En doce ensayos en la Pampa Ondulada, descompactar suelos en siembra directa dio en promedio un 6% más de maíz en la campaña de la labor. Según el sitio, el resultado fue de -2,9% a +17,9%. En la soja siguiente, medida en tres de esos sitios, no quedó efecto en el suelo ni en el cultivo.
Un ensayo largo de la Embrapa Soja en Londrina (Brasil), en un suelo muy arcilloso, corrió de 1988 a 2007. Escarificar cada tres años en siembra directa aumentó el rendimiento de la soja en 7 de 14 campañas bajo rotación y en solo 1 de 19 bajo sucesión. En la sucesión, la misma secuencia de cultivos se repite todos los años. La escarificación redujo el rendimiento en 2 campañas de la rotación y en 5 de la sucesión. La circular cita esos resultados como datos no publicados.
Los autores de Londrina agregan que la respuesta de las plantas parece depender de la especie, del suelo, del clima y del grado de compactación inicial. El último factor es el que registra la medición de antes. En el establecimiento del ejemplo, las mediciones en las dos estacas, comparadas con el rendimiento de esa campaña, ubican la subsolada en una de las tres columnas.
La secuencia de cultivos pesó en ese resultado, y por eso conviene revisar si el lote siguió el plan de rotación en la misma comparación. Una campaña mejor después de la pasada tampoco resuelve nada. Comparar el rendimiento del lote con el promedio del establecimiento o de la zona en cada campaña separa el efecto del año del efecto del lote.
¿Qué hace comparable la medición de después con la de antes?
Empiece por el agua en el suelo, porque una semana seca puede mostrar una compactación que no existe. Los autores argentinos midieron a capacidad de campo y advierten que en condiciones más secas la resistencia a la penetración superaría los niveles críticos. Capacidad de campo es el suelo que absorbió toda el agua que retiene y drenó el resto. La Embrapa Soja agrega que la humedad del suelo en el momento de la evaluación debe medirse también, sobre todo para comparar lotes, capas o épocas.
Cuando no se puede esperar la lluvia, hay otra salida. En un Argiudol del norte de Buenos Aires, Castiglioni y Reddel Bianco midieron la resistencia y la humedad cada 5 cm. Después corrigieron los resultados a un mismo valor de humedad de referencia, para comparar fechas y posiciones del paisaje. Eso exige anotar la humedad junto a cada número.
Después, el punto. Marque un punto en el área y uno de comparación junto al alambrado, donde el suelo no se toca, y mida los dos el mismo día.
Un educador de Cornell Cooperative Extension, en el estado de Nueva York, usó ese par en un pastizal. Dividió la medición del alambrado por la del pastizal, de modo que un suelo más duro da un cociente menor, para controlar el tipo de suelo y la humedad que cambia. En agosto de 2020, los cocientes del pastizal y de un cuadrado de prueba cortado como heno cayeron juntos, y él no supo explicar por qué. La única medida que dejó de seguir fue la humedad del suelo, y escribe que todavía faltan respuestas para que el cociente sea una herramienta confiable. Lo que se aprovecha es anotar la humedad al lado del número.
Dos mediciones hechas de maneras distintas no se comparan, y por eso la herramienta y la profundidad van en la misma fila que el número. El resultado de laboratorio sigue la misma regla: informes de suelo copiados en una página por lote solo se comparan cuando alguien anota el laboratorio, el método y el mes junto a cada número.
¿Una terraza hecha es una terraza que funciona?
No siempre. Una terraza es una cresta con canal atravesada en la loma, que frena el agua de escurrimiento para que se infiltre en vez de bajar la pendiente. Investigadores brasileños siguieron la reforma de terrazas en un lote de 32,4 hectáreas en Bela Vista do Paraíso, en el norte de Paraná, en 2016. De las 15 terrazas de base ancha, se rehízo una y se quitó la siguiente, y quedaron 7. La sección del canal, que define cuánta agua comporta la terraza, varió de 2,71 a 0,73 m² de una terraza a otra.
El equipo simuló cuánta agua debían almacenar las terrazas con el suelo infiltrando 30, 40 y 50 milímetros por hora. Con 30, al menos tres terrazas quedaron en cerca del 49% de la eficiencia necesaria, situación que los autores llaman preocupante. Con 40, el lote entero pasó de 76% a 97%, pero las terrazas deficitarias siguieron en cerca del 63%, y recién con 50 llegaron a cerca del 87%.
Los autores concluyen que la reforma puede no controlar la erosión si otras prácticas no elevan la tasa de infiltración del agua en el suelo. Citan la compactación excesiva entre las condiciones que vuelven probable una erosión significativa. Eso une la terraza con la mancha compactada, porque las dos dependen de que el agua entre rápido en el suelo.
En el establecimiento del ejemplo, la terraza que ya existe en el lote gana una fila en la planilla, con la fecha de la última recorrida. “No se sabe” es una primera anotación honesta.
¿Qué va en la planilla y cuándo se vuelve al punto?
Una planilla por área, con tres tipos de fila.
| Fila | Qué entra | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Medición | La fecha; el punto marcado y el de comparación; quién fue; la herramienta y la profundidad; los días desde la última lluvia; una frase sobre lo que se encontró | Sin el punto y la condición del suelo, la medición de después no tiene con qué compararse |
| Trabajo | Qué se hará; en qué medición se apoya; el plazo con mes y año; quién responde; hecho o no hecho, escrito al vencer el plazo | Sin la medición detrás, nadie sabe decir después si el trabajo cambió algo |
| Próxima fecha | La fecha de la próxima medición, o de la próxima recorrida por la terraza, y quién va | Sin una fecha fijada de antemano, la medición de después no ocurre |
Una fila de trabajo sin medición detrás no se evalúa, pero igual fecha el trabajo, y la primera medición posterior se vuelve el punto de partida. Una mañana por área alcanza, con una pala, un cuaderno y el celular.
Para la primera vuelta, la menor duración de Coxilha, seis meses, sirve solo como referencia. Si en el punto marcado el efecto ya se fue, la próxima subsolada se apoya en esa medición, y no en el tercer año. Decidir cuándo medir, quién va y qué tiene que aparecer antes de ordenar otro trabajo es gestión de establecimientos aplicada a una mancha de suelo. Los demás registros lote por lote están en la biblioteca de producción.